domingo, 13 de marzo de 2016
XIV
Notas XIV
Déjame vernos,
estoy cansado
de que conformes la soga
que me subyuga.
Hiperrealidad.
Entiendo solo dos colores:
el negro
y el de tus ojos.
Infinito llamo al vacío
que nos ha reemplazado.
jueves, 10 de marzo de 2016
XIII
Notas XIII
Larga noche de piedra
habitas en los corazones de los hombres
larga noche de piedra
habitas en los corazones de los hombres
larga noche de piedra.
XII
Notas XII
Raíces quebramos
de dos en dos
como nosotros
no dos, si no
quebramos
raíces, quebrados
como nosotros
de dos en dos
quebrados, como
nosotros, de dos en dos
como nosotros,
quebrados.
XI
Notas XI
Está vacío.
Ya no queda nada.
De nosotros,
lo que fuimos
todo se dispersa.
Espérame
Haz que los verbos que fuimos
vuelvan a ser
déjame verte sucia y traidora
por una última vez.
Grítame que todo estará bien.
X
Notas X
Recuerdos.
Pasado.
Pretérito.
Como voy a ahondar en mí mismo
SI EN MI TRISTE MAR
LAS COLMENAS SE CONGELAN.
Y una sombra
y otra sombra
me obligan a correr.
Escala de Blues
Tú vives
mientras yo destruyo estrellas de basalto.
Conmemórame, haz de mí
el orden que dispersar de tu voz eléctrica.
Llámame.
No entiendo como funciona el mundo,
las noches son un poco más claras
y más grises los días.
Sigo envuelto en esta dicotomía absurda.
Mis manos. Mis manos.
Tic-Tac.
Y otra vez te has ido.
Explícamelo todo,
ayúdame a salir como tú saliste
del pozo de miedo que llamas alma.
miércoles, 24 de febrero de 2016
IX
Notas IX
A través del color de tus pulmones
el rojo nos dejó la cara
sangrienta.
Ahora. Ahora, después
de tanto tiempo
no sé que está pasando
mis manos
nunca han sabido tocarte el pecho
tus pulmones
a través del color de tus pulmones
el negro nos dejó la cara
sombría.
VIII
Notas VIII
La sombra
de todo he
pretendido hacer brillar
con la luz de mis manos
he muerto
con la luz de mis manos
he pretendido hacer brillar
del todo
esta sombra
esta sombra
esta SOMBRA.
VII
Notas VII
El pasado
he desmedido
el pasado.
No sé como llamar
a la delgada línea que nos separa
ayúdame a romper (...)
este eclipse
lo ha ensombrecido
todo.
VI
Notas VI
Mi padre ha muerto
estoy aquí
sobre su tumba
he llorado
lo que nunca fue:
mi padre
y ha muerto
y aquí estoy
sobre su tumba
llorando
que he perdido a mi padre
y no sé hacer más
que
llorar, pues
ha muerto
lo que nunca ha sido
mi padre.
A quién estoy llorando.
V
Notas V
He encontrado
lo que soy,
aquí dentro
en este suelo manchado
con mi nombre y
con mi sangre
he encontrado
lo que soy.
Sergi, los ángeles
no han muerto,
no han manchado
este nuestro suelo
pues, aquí dentro
he encontrado
lo que soy.
Y mírame pues
soy el tenue resplandor
que alumbra
tras el miedo de sus alas
la sombra.
IV
Notas IV
Ya ha pasado todo
ahora tan solo mírame,
oh, ya
ya ha pasado todo
tan solo
oh, tan solo
mírame.
Qué ves cuándo digo -miedo-
(...)
III
Notas III
Manos rotas
ahora
conforman rostros
carmesí
fue el color de aquella noche
infausta
tu técnica
para hacerme dormir
solo bastan
tus manos
carmesí
tus manos,
como aquella noche,
infausta.
II
Notas II
Yo soy la propia ausencia
que entre estos trapos
te abriga,
-frío-
creo que he hallado
la manera de no esconderme,
mas,
tú sigues gritando
que desaparezca.
I
Notas I
He quedado inquebrantable
tras vernos
he sido menos
luz que muerte ahogada
tras un adiós.
Ecos de mis pasos
soportan a cuestas
el calor que resguardas
fuera de mí.
Esclavos con
cadenas prensan
el fuego resplandor
de tus ojos grises;
no sé dónde estás.
domingo, 14 de febrero de 2016
adalwmrem
@ ...
He arrancado, de mi pecho, nuestra crónica
y estoy igual de exhausto
que tú.
No te recordaba
pero a veces
sacude impasibles, el viento,
las hojas.
Nos quedó un beso
en el punto más bonito
de nuestra historia.
Mi reloj cercena impávido
lo poco que me queda de ti,
mi garganta jamás gritó PUTA
con más frenesí.
De mi propia soledad
te has hecho dueña,
nunca me enamoré de ti
y mordazmente lo fuiste todo.
Discúlpame las pocas heridas
que te hice, pues
pocas veces he podido catar el cielo.
Supongo que mi voracidad
nos consumió. Lo siento.
Sospecho que lo siento.
Háblame, pues
la última vez que nos vimos
similabas más oscura y triste.
Háblame, si me ves
háblame.
Pues mi disgregación
es inexorable.
sábado, 13 de febrero de 2016
cpi
Cartas VIII
Cartas 8,
la penúltima vez que te escribo.
Lo siento.
Léelo en acróstico.
O haz que recuerde todo lo que pasó.
Sé que nada estuvo vacío.
Intenté con todas mis fuerzas arrancarme el disfraz
E a miña propia antigravidade consumíume.
No quería escapar, pero
Todo es más complicado aquí dentro.
Oscuridad.
Nadie ve
más allá de mi ojos,
como tú hacías.
Lo siento, yo
no tendría que haber desaparecido.
Me complica pensar en esto
No sé si me duele
o es que te echo demasiado de menos.
Lo último que nos dijimos
fue un adiós
y el ímprobo colgar de la línea.
Fuiste tantas cosas
y a la vez ninguna.
No sé lo que sentí por ti, pero
me acompañará toda la vida.
Ni fuimos ni seremos, nunca
la mitad del otro.
Supongo que, honestamente
fuimos aves dispares.
Grazas, andoriña.
miércoles, 10 de febrero de 2016
231
Estos días
no ha dejado de llover
y tu voz no ha clamado
mi nombre.
Bajo el agua
he sido verbo,
mi viento recio,
de tu alias,
se proclama siervo.
Dime cómo
puedes gritar
con esas marcas al cuello.
Gracias,
por lo menos recuerdo
el frío que hacía al besarnos.
No sé cómo
salir de aquí.
Ayúdame.
No entiendo
de qué tienes tanto miedo.
No creo necesitarte
pero, aquí resido fuera
de mi propia expresión.
Y tú
sigues sin poder mirarme.
Sé lo qué he visto, pero
deja de alejarte, pues
tengo añoranza
de lo que conforma
nuestra propia inexistencia.
miércoles, 3 de febrero de 2016
ipc
Cartas VII
Transpiro,
la última gota de tu sudor
me sacia.
Súbitamente
nunca nos consideré eternos,
pero yo ya estoy muerto
y balas de plata
me horadan los pulmones.
Intento decir algo
y silencio
y cada vez sé menos
quién soy.
Te has ido,
llevándote
lo poco que conocía de mí mismo.
Yo tampoco espero que regreses,
en algún momento de mi vida
pedí tranquilidad.
Irónicamente he perdido
la cuenta de mis sístoles.
El cielo de la noche oscura
me socava,
haciendo imposibles
los pasos de tu éxodo,
pero, oh, mi extinta alevilla-quimera
que alegre germinabas
por
todas
partes.
¿A dónde te has ido?
jueves, 28 de enero de 2016
cpi
Cartas VI
Qué lástima
fuiste quien más expandió mis fronteras
cambiaste de idioma por ser más real
lloraste por el amor que no te dieron
y a pesar de estar tu piel
herida de bala
me quisiste.
No recuerdo a nadie que me haya pedido
leerle Pornografía o
cualquier puto poema mío.
Me entendías tan bien,
me enseñaste tantas cosas.
Me abrí a ti más de lo que
jamás imaginaste.
Te recuerdo hablándome
con los demonios
bajo presión
diciéndome que tenías la nota más alta de la clase
como siempre...
Que eras quien
defendía tus propios derechos,
que si enseñabas tu cuerpo
es porque no tienes razón
para ocultar nada.
Eras...
Eras.
Fuiste. Has sido.
Importante.
Inclemente bajo una tormenta
nos abrigamos. Y te quise y te quiero
pero no sé por qué te has ido.
Pero no quiero que vuelvas.
Pero necesito que vuelvas.
Hace tanto que ya no sé nada de ti
y hace tan poco que nos separamos.
Te lloré tantas veces
y tan pocas con lágrimas.
A pesar de no detener mi éxodo
lo retrasaste. Créeme si te digo
que me habría quedado en tus brazos
para siempre.
Que cuando me dabas la espalda en la cama
solo te dibujaba mariposas
y, seamos sinceros,
follabas tan bien.
Prefiero verte desnuda
a que me rompas otra vez los ojos,
"y gritó"
y gritaste.
¿Verdad?
Alguien que no era yo
gritó palabras
que no eran mías.
Alguien que no era yo
ha intentado adecentar
tus heridas.
Quiero volver a verte.
Pero, oh por favor,
quiero que esta vez estés triste,
que no seas dulce conmigo
como antes de enamorarnos,
que todo sea clima suave
y que podamos mirarnos
sin bajar la mirada.
Sin pensar
de quién es la culpa.
Te quiero y quiero que seas feliz.
No, en serio, en serio,
ojalá me olvides pronto
y encuentres a alguien
que sea perfecto
y que nunca deje de serlo
y que nunca se apague,
pero ojalá otra vez
vuelvas,
y recomenzar
y volver a vivir
todo lo vivido una vez más.
Supérate.
Supérame.
Es complicado, no puedo,
y me gustaría tanto hablarte ahora,
pero estás durmiendo.
Sigue haciendo poesía
rellena cuadernos cada vez más oscuros
de poemas que irremediablemente
son míos.
Porque yo te marqué un cruz en el pecho
y me lo llevé todo.
TODO.
Pero nada es lo que queda.
Y no te vayas.
Y vuelve. Y vete y deja de ser mía
para siempre,
porque nada me pertenece de ti.
Pero te quise
eterna
ilimitada
e incalculablemente.
Lo siento todo,
me dolió tanto besarte la última vez
hablemos, háblame
como antes,
que sea yo ecuánime
de todo lo que dictes
y mírame y hazlo todo
como lo hacíamos antes.
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